Prueba de monitores en el embarazo. El parto se acerca

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Hacia el final del embarazo, los médicos citan a la futura mamá para realizarse la prueba de monitores. En mi primer embarazo me quedé extrañada cuando me hablaron de la prueba, no sabía bien en qué consistía. Sin embargo, la experiencia es un grado y al final te acabas acostumbrando a la terminología del embarazo: que si test de O'Sullivan, que si la prueba del exudado, la fpp, el tapón mucoso... Al principio abruma pero después te haces con ello. Es como ser madre primeriza y escuchar a otra mamá experimentada hablar de medicamentos infantiles... ¡parecen farmacéuticas! Y al final, tu te conviertes en otra más.

Qué es la monitorización fetal antes y durante el parto

Monitorización fetal en el embarazo

Ahora tengo muy claro qué es y en qué consiste la prueba de la monitorización fetal. El parto está cerca y en las últimas semanas te citan para comprobar el estado de salud del bebé y si se están desencadenando ya contracciones.

Durante la prueba de monitores habrás de pasar un rato tumbada cómodamente en una camilla donde te colocarán por el abdomen unas correas que disponen de unos electrodos, para recoger una serie de datos a través de un monitor o cardiotocógrafo. La función de este aparato es medir el latido cardíaco fetal, tanto es así, que podrás escuchar los latidos del corazón del bebé mientras te realizan la prueba. Además el monitor recoge las contracciones que se producen en el útero

Toda la información va saliendo por una pantalla situada junto a la camilla y se irán grabando en una banda de papel. Es posible que durante las últimas semanas o días antes del parto, te citen varias veces para realizar esta prueba.

Cuando ingreses en el hospital porque el trabajo de parto ya se ha iniciado, volverán a 'enchufarte' a la máquina y así podrán comprobar durante la dilatación, el estado de las contracciones y el latido fetal. En algunos partos o según la clínica que te trate, el aparato te acompañará durante todo el parto. Se utiliza principalmente para detectar un posible caso de sufrimiento fetal, para medir las contracciones y conocer el ritmo y la intensidad de éstas.

De hecho, si te aplican la epidural, puede que no notes cuándo llega la contracción por lo que el aparato ayudará a la matrona o ginecólogo para saber cuándo ha de indicarte que has de realizar un pujo. Además, durante el parto podrían poner uno de esos electrodos a nivel interno, si la dilatación es la suficiente y ya has roto aguas, pasándolo por el cuello del útero, hasta colocarlo en la cabeza del bebé.