Cuando padres e hijos son como dos gotas de agua

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Tus hijos se parecen a ti?, ¿quizás a tu pareja? Hay casos que la genética es tan evidente que los hijos son extremadamente iguales a sus padres a la misma edad. Tanto es así que al mirar fotos de ambos con edades similares cuesta diferenciar quién es el padre y quién el hijo, a no ser por ese amarillear de las fotos que ocurre con el paso del tiempo.

Hijos de famosos iguales a sus padres

Hijos iguales a sus padres

En estas imágenes podemos ver cómo entre los rostros más famosos y sus hijos también hay un parecido asombroso. Jaden Smith es igual a su padre Will, Colin Hanks es muy parecido a Tom, Kate Hudson es igual a su madre Goldie, incluso tienen los mismos gestos y Kaia tiene un parecido asombroso con su madre, la modelo Cindy Crawford. Todo ello salvando la diferencia de edad, por supuesto.

Lo primero que tendemos al ver a un bebé recién nacido es a buscarle parecido, sin embargo, a mi me cuesta muchísimo discernir a quién se parece un bebé que acaba de nacer ya que está hinchadito y arrugado y cambian mucho durante los primeros días. Hasta que no pasan unas semanas soy incapaz de ver si tiene los ojos, la nariz o la boca de uno u otro.

Mis hijos son bastante democráticos, tienen cosas de ambos: mis ojos, la boca de mi marido, su nariz, mi pelo... Excepto mi hijo mayor al que no logro encontrar ni un rasgo parecido a ninguno de nosotros, tendría que remontarme genéticamente a abuelos o quizás bisabuelos.

¿Qué hace que tengamos rasgos parecidos a nuestros padres? La respuesta es fácil: la genética, esa ciencia que estudia los fenómenos hereditarios que se transmiten de una generación a otra.

La genética es tan caprichosa que incluso podemos heredar el color claro de ojos de un abuelo a pesar de que los dos progenitores los tengan oscuros. Eso explica por qué de unos padres morenos y ojos oscuros nacen hijos rubísimos de ojos azules, algo que puede resultar sospechoso para algunos pero que puede ser debido perfectamente a la genética y no a un engaño en la pareja.

En ocasiones los rasgos de un progenitor son tan definidos y predominantes que pasan de generación a generación y podemos ver un determinado tipo de nariz, un color de ojos o unos rasgos muy marcados en sus descendientes.

Y en tu caso, ¿a quién se parecen tus hijos?