¿Es más fácil el segundo hijo que el primero?

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

El segundo hijo debería ser mucho más fácil que el segundo, y es que la experiencia es un grado, pero sobre todo, dejar atrás el cartel de 'soy madre primeriza' es un alivio.

Con el segundo hijo ya sabemos lo que significa no dormir en tres meses, qué supone la lactancia a demanda, cuánta dedicación necesita un bebé y lo que supone dejar de vivir como hasta entonces para comenzar a vivir una nueva vida como madre. Sin embargo, no todo es más fácil, algunas cosas se complican con la llegada del segundo hijo y te enfrentas a nuevos retos. 

Lo que es más sencillo y más complicado cuando llega el segundo hijo

Lo que es más fácil y más complicado con el segundo

En mi caso el segundo hijo fue mucho más sencillo que el primero. También hay que decir que toda la información que devoré en mi primer embarazo, todos los consejos que escuché y todo lo preparada que pensé que estaba, se esfumó desde el primer minuto que tuve en brazos a mi primer bebé. Todo me vino tan grande que me sentí totalmente desbordada por la situación. 

Por ello, mi segundo hijo lo viví con más calma, intentando disfrutar más el momento y en todo momento, intenté sacar lo positivo.

Cosas que son más fáciles con el segundo hijo

- El parto: suele ser mucho más rápido, además ya no lo vives con tanta inseguridad, sabes lo que ocurrirá en cada momento y cómo enfrentarte a la situación.

- La lactancia: ya conoces cómo has de poner al bebé al pecho para que no duela, cómo se realiza la alimentación a demanda o con qué pecho has de empezar en cada toma.

- No dormir: eres consciente de que no vas a dormir, por lo que te enfrentas a ello con otra actitud y con ello, ya tienes gran parte de la batalla ganada, aunque las ojeras te lleguen hasta los pies.

- Las diferentes etapas del bebe: la salida de los dientes, pasar de la alimentación con leche a la complementaria, el primer día de guardería... Cómo dije arriba, la experiencia es un grado y tienes la suficiente como para enfrentarte con más seguridad y aplomo.

- Las enfermedades: aunque una enfermedad en un bebé siempre es motivo de preocupación, ya no sientes ese momento de alarma cuando el bebé tiene 38º de fiebre, sabes cómo actuar y no sales disparada a urgencias al primer moco.

Cosas que son más difíciles con el segundo hijo

- Atender al bebé: el primero recibe toda tu atención y dedicación, el segundo ha de compartir mimos y cuidados. No es fácil, sobre todo cuando se llevan poca edad, atender a dos niños a la vez. ¡Parece no haber tiempo al día para todo!

- Las enfermedades: ya sé que estaba en las cosas fáciles, pero tiene su parte complicada y es que todo catarro o gripe que traiga a casa su hermano mayor, pasará irremediablemente al pequeño.

- Los baños: el momento de la bañera con el primero es jugar y disfrutar, con el segundo se convierte en una 'cadena de montaje' en la que pasa uno enjabonas, lavas y secas, pasa el siguiente enjabonas, lavas y secas (y yo, que voy por el tercero todavía tengo una tanda más).

- Las peleas: un buen día, comienzan las peleas entre hermanos, por muy bien que se lleven, cada uno quiere marcar su territorio, los dos quieren el mismo juguete a la vez, o tu atención al mismo tiempo.

- Salir de vacaciones: no es lo mismo encontrar y poder pagar un hotel para tres que para cuatro, por no contaros lo difícil que es cuando sois cinco, como es mi caso.

Mi conclusión pues, ante la pregunta del titular: ¿es más fácil el segundo hijo que el primero?, es un sí rotundo. ¿Y para vosotros?