Consejos para recibir al segundo bebé

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

En general, la maternidad se asume con más tranquilidad cuando los padres se enfrentan a un segundo embarazo. La mamá ya conoce la experiencia y puede adelantarse a los acontecimientos: sabe cuándo estará más incómoda, qué es ese pequeño hormigueo que recorre su tripa, qué ha de comer y qué alimentos debe evitar, o cómo se siente una contracción

La llegada de un segundo bebé es pues un motivo de alegría para toda la familia. Sin embargo, esta felicidad que llena a los padres, ha de llegar también al primer hijo, que necesita atención y cuidados para no sentirse desplazado.

Recomendaciones para la llegada de un segundo bebé

Recomendaciones antes del nacimiento del segundo bebé

- Es conveniente que expliquemos a nuestro primer hijo que va a tener un hermano o hermana y lo importante que será esta personita a lo largo de su vida. Será su compañero de juegos, su cómplice, su espejo en el que mirarse, su amigo, su mejor apoyo, su confidente o su paño de lágrimas.

- Los padres podemos hablar sobre el embarazo delante del que será el hermano mayor, no es necesario ocultar conversaciones sobre pruebas médicas, ecografías, las compras para el bebé o sus primeras pataditas. Es importante implicarle y hacerle partícipe para que vaya comprendiendo poco a poco, que el bebé crece dentro del útero materno y que, cuando se haya hecho suficientemente grande, nacerá y podremos conocerle.

- Sin embargo, tampoco es necesario que todas las conversaciones giren en torno al bebé que viene en camino, hemos de reservar un tiempo para jugar, leer o conversar con nuestro primer hijo.

- Es conveniente comunicarles que durante el proceso de parto, no podrá estar en el hospital por lo que les informaremos acerca de quién cuidará de ellos en esos días. 

Recomendaciones después del nacimiento del segundo bebé

- Si el hospital o clínica lo permite, puede ir a visitarlo y conocerlo. Podemos animar al niño o la niña a acariciar al bebé e incluso a cogerle con ayuda de un adulto. Un pequeño truco que comparto con vosotros: yo compré un regalo para mi hijo mayor y cuando vino al hospital a conocer al recién nacido, se lo entregamos explicándole que era un presente que le traía su hermanito. Se sintió muy querido y contento con su regalo y pensó que el pequeño era muy bueno.

- Hemos de intentar implicar al hermano o hermana mayor en las tareas y cuidados del bebé, evitando ponernos nerviosos porque no lo hace del todo bien. Tampoco tenemos que forzar la situación si no quieren participar.

- Hay que evitar cambiar las rutinas diarias en la medida de lo posible, y siempre reservar un tiempo del día para realizar una actividad con nuestro primer hijo o hija, para que no sienta que el recién llegado ha usurpado su espacio.

En cualquier caso, y aun poniendo todo de nuestra parte, es normal que los hermanos mayores desarrollen ciertos celos hacia el bebé. Algunos niños se muestran agresivos con sus hermanos, otros ignoran al recién nacido. En mi caso, mi hijo mayor sufrió una regresión en las habilidades adquiridas, es decir, en ocasiones volvía a hacerse sus necesidades encima. Esta situación se prolongó unos meses, pero terminó por solucionarse.