Cómo vive una mamá con tres hijos en Inglaterra

Carlota ReviriegoNutricionista

Me llamo Carlota y soy mama de dos niñas maravillosas, de 9 y casi 6 años, y de una tercera que nacerá en los próximos dias. Cuando en 2005 el test de embarazo nos confirmó que seriamos papas, nada hacía presagiar que, 10 años más tarde, experimentaríamos la paternidad por tercera vez, y en un tercer país.

Cuando Jimena nació, en 2006, estábamos en pleno apogeo de maletas para mudarnos a Dublín, donde vivimos 4 años y donde nació Aldara. La experiencia de la maternidad es muy diferente entre España e Irlanda, también lo son los beneficios sociales, y la conciliación laboral.

Familia numerosa en Inglaterra

Carlota y sus dos hijas

Ahora, en Inglaterra, las opciones son más amplias si cabe. La sanidad es pública, y el parto es, a elección de la madre, en el hospital, la unidad de matronas, o en casa, siempre dentro del sistema público. Las matronas pueden hacer el seguimiento del embarazo en tu propio domicilio, hasta te sacan sangre tumbada en tu sofá! 

La baja por maternidad es 39 semanas, el gobierno paga una parte, y la otra parte la suelen cubrir las empresas, aunque no la totalidad de las 39 semanas. También hay opción de excedencia. En mi caso, al ser autónoma, solo tengo la paga del estado. El derecho a reducción de jornada no está protegido por la ley, pero la norma general es que las empresas son flexibles, y las mamás suelen regresar al trabajo solo 2 o 3 días en semana o hacerlo desde casa. Muchas mamás no se reincorporan a la vida laboral hasta que los niños empiezan el cole, ya que, lamentablemente, las guarderías son carísimas.

Después, en todos los barrios hay 'mum and toddler groups', donde los bebes juegan e interactúan con otros bebes mientras las mamás toman un té y una porción de tarta conversando con otras mamás. Estos grupos suelen ser para niños de entre 6 meses y 4 años. 

La educación es también pública. Los niños empiezan el cole con 4, años cumplidos, aunque desde los tres pueden ir a la guardería 15 horas semanales pagadas por el estado. El cole suele empezar en septiembre, y terminar hacia el 20 de julio, de 9 a 3:30, variando de un cole a otro. A diferencia que en España, en Reino Unido hay una semana de vacaciones (dos si es Navidad o Semana Santa), cada 6-7 semanas de cole, por lo que viene muy bien para tomarse un descanso y cargar las pilas. Otra gran diferencia es que no hay que llevar libros, cuadernos ni material escolar, todo lo pone el colegio. Incluso el comedor, hasta los 7-8 años, es gratuito. El único gasto que supone la entrada al colegio es comprar el uniforme, que es ridículamente barato y tremendamente útil.

En cuanto a las ayudas sociales, el gobierno paga semanalmente por cada hijo cierta cantidad, superior para el primer hijo, desde el nacimiento hasta los 18 años, y también beneficia en el pago de impuestos, a las familias con 4 o más descendientes.

Me siento muy afortunada de la calidad de vida que puedo disfrutar en este país, de lo enfocado a la familia que está en general y de la naturalidad con que se vive, incluso en el entorno laboral, el que una madre se dedique a la crianza de sus hijos. Y, por supuesto, de la tranquilidad que supone el vivir en un barrio de viviendas unifamiliares rodeado de bosques para pasear, pero con todo al alcance de la mano. Aunque, obviamente, hay cosas que no me gustan, no cambio mi país adoptivo… al menos de momento.