Cosas que los papás no saben hacer

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Hace unos días, recogía a mis hijos de la piscina, y mientras les vestía, tenía a un papá a mi lado haciendo exactamente lo mismo con su hija, que tendría unos 4 años. El papá la vistió correctamente, de forma delicada y atenta, pero cuando llegó el momento de peinarla... Estiró su pequeño y fino pelo hacia arriba sin cuidado ni gracia ninguna y comenzó a enrollar una goma como pudo. La niña terminó con una especie de recogido indescriptible en lo alto de la cabeza. Ahora, ella se fue tan contenta, porque su papá la había peinado.

Mi papá es un desastre cuando...

Cosas que los papás no saben hacer

Esta anécdota contada en la oficina ha generado un aluvión de historias de cosas que los padres no saben hacer o al menos, no le ponen tanto interés como una madre. No es cuestión de competir y sacar quién es mejor progenitor si un papá o una mamá, simplemente hay unos cuidados, mimos, ternura o dedicación que es más propia de una madre. Hay cosas que no se les ocurriría a los padres, veamos:

- ¿Quién se levanta por la noche si el bebé llora? Generalmente somos las madres quienes nos levantamos, ya sea para comprobar que está bien, para arropar a los niños que se destapan por la noche, para asegurarnos que no tiene fiebre o para calmarles si han tenido alguna pesadilla. 

- Elegir la ropa: teniendo en cuenta que hay padres con bastante sentido estético, lo que puede ocurrir si son los papás quienes eligen cómo vestirán los niños es que vayan en chándal a una fiesta familiar o les pongan una chaqueta roja con una camiseta naranja, e incluso que les pongan unos zapatitos de charol con un atuendo de los más informal. 

- Como mencionábamos arriba, lo del peinado es capítulo aparte. La mayoría de padres de hijos varones no consideran que el peine sea un instrumento que sirva para nada... ¡qué pérdida de tiempo! Con atusar un poco el pelo con las manos los niños ya están listos. Y, en el caso de las niñas, sus esfuerzos por hacer coletas, trenzas y recogidos no tienen precio, pero evidentemente les falta práctica y el resultado final no suele ser de exposición.

- Los mimos: a pesar de querer mucho a sus hijos, qué sería de la especie humana si las madres no estuviéramos ahí para consolar a los hijos cuando lloran, cuando han tenido una pesadilla, cuando no se encuentran bien o cuándo un amigo les ha dicho algo que les ha hecho daño. Las madres solemos tener la sensibilidad más a flor de piel para las cuestiones de los sentimientos, y los padres, en ocasiones quizás por una educación más antigua, piensan que los niños han de forjar un carácter. Y sino decidme, ¿por qué los niños cuando lloran llaman a mamá?

Quizás muchas mamás meteríais en esta lista un capítulo dedicado a la comida, sin embargo, no vamos a hacerlo, ¿por qué? Porque en los últimos tiempos nos hemos encontrado con un montón de 'papás cocinillas'. Son padres a los que les encanta meterse en la cocina para hacer deliciosos platos a sus hijos y que además, lo hacen bien. ¡Cuidado que vienen pisando fuerte!

Por último, y para hablar en favor de los papás: ¿qué cosas sí saben hacer los papás? Son geniales jugando, son imaginativos, creativos y prefieren tirarse al suelo para pasar un buen rato con sus hijos que recoger la ropa que puede estar tirada por la casa. Son buenos consejeros y se implican como no se implicaron sus padres en la educación de sus hijos. Les gusta enseñar cosas nuevas a los niños y hacerles pensar por ellos mismos. Aunque no sepan hacer coletas... ¡qué sería de nosotros sin nuestros papás!