El ojo y la cámara de los padres siempre sobre los hijos

La moda de grabar y fotografiar el día a día de los hijos se está volviendo cada vez más común entre los padres. Cuando mi hija era pequeña, todavía no había la comodidad de lo digital, pero aún así me encantaba sacarle fotos cuando ella sonreía, cuando le ponía un vestidito nuevo, cuando se dormía, comía, bailaba, jugaba… Hoy, cuando hojeo a sus álbumes de fotos, se me cae la baba...

Para qué sacamos fotos a los niños

El ojo y la cámara de los padres sobre sus hijos

¿Qué nos motiva a los padres tener a los hijos siempre que podemos, bajo el ojo de una cámara de fotos o de vídeo? En mi caso, lo que me animaba era el poder enviar fotos y vídeos a los familiares más lejanos y hacerles partícipes del crecimiento y desarrollo de mi niña. Tenemos fotos y algunos vídeos de todas sus fiestas de cumpleaños, de su primera papilla, de sus primeros pasos, de su primer garabato… Los abuelos nos lo agradecen hasta hoy.

Por otro lado, las imágenes que vamos registrando de nuestros hijos son una buena forma para documentar su desarrollo. Muchas veces he sorprendido a mi hija hojeando los álbumes de fotos de cuando ella era pequeña. ¡Le encanta! Ella no me lo dice, pero creo que busca historias de su vida, momentos para revivirlos y enseñárselos a sus amiguitos.

A mí, particularmente, la fotografía es una afición y una forma de registrar momentos que me permiten revivirlos una y otra vez. La fotografía es como el primer diente del hijo con el que la madre hace un adorno para llevarlo colgado de su cuello, o como las digitales del hijo que algunos padres tienen enmarcadas y colgadas en una pared. O incluso al mechón de pelo que suelen guardar otros padres.

Son tantos, tantos los momentos que merecen una foto, ¿verdad? Cuéntanoslo cuál es la foto más bonita que tienes de tu hijo.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com