Nadie ni nada sustituye a la madre y al padre

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Cuando el bebé llora en la cuna por las noches no es porque desea fastidiar o interrumpir el sueño de sus padres. Sea por el motivo que sea, hambre, miedo o enfermedad, el bebé llora porque esta es su forma de reclamar la presencia de su mamá y/o papá. Los bebés y los niños necesitan de la atención de sus padres y no solo que les den el pecho o el biberón, o el chupete o que los lleven al médico. Me entiendes, ¿no?

Los padres deben estar con sus hijos

La importancia de los padres en la vida de los niños

Te pregunto si me entiendes porque lo que quiero decir con eso es que, como dice el refrán, 'el roce hace el cariño'. Y yo añadiría que el roce también construye el apego y el vínculo familiar. Tener hijos requiere muchas responsabilidades y compromisos que van mucho más allá de sencillas decisiones y soluciones. Puedo ser una madre informada, una experta en el cuidado y en la educación de los niños, pero si solo pienso en mis intereses personales y profesionales, y no tengo tiempo de estar ni que sea unos minutos a solas con mis hijos al día, ¿para qué los tengo?

Puedo ser la madre más generosa y bondadosa para mis hijos, pero si lo único que hago es comprarles juguetes y hacerles la comida de cada día, y no tengo tiempo para jugar o compartir mesa con ellos, ¿para qué llenarles de caprichos…? ¿no será que les estoy intentando compensar con los regalos mi falta de atención y de cuidados con ellos? Los regalos no pueden sustituir mi amor ni mi papel de madre.

Los papás y las mamás son insustituibles

En medio a tantos compromisos y prisas del día a día, hay padres que se están olvidando de lo esencial: de estar con sus hijos. Los papás y las mamás son insustituibles. No pueden ser sustituidos por los abuelos, tíos, cuidadoras, profesores, escuelas y colegios, clases extraescolares, vecinos, por los padres de los amigos de sus hijos, ni por la televisión, por Internet, ni por las consolas de vídeo, ni por bolsas de patatas fritas, ni por nada ni nadie.

Recuerda que la ausencia o la desatención de los padres en la vida de los niños es una de las causas de la depresión infantil en niños tan pequeños como los de 3 a 5 años de edad. Siempre hay tiempo para que un padre y una madre se pongan en el lugar de los hijos. Tal vez así entenderán que para los hijos, su papá y su mamá son insustituibles.