Se alquila madre: el nuevo negocio de madres sustitutivas

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

El letrero podría leerse más o menos así: 'madre en alquiler'. Y no nos referimos a vientre de alquiler o embarazo subrogado, sino a madres ya hechas y derechas, que alquilan sus 'consejos de madre' a quienes lo necesitan. Increíble, ¿verdad? Pero.., ¿de verdad tantas personas necesitan una madre 'postiza'?

El negocio de Need a mom o madres de alquiler

Madre con hija adolescente

Aunque parezca mentira, este negocio existe. La creadora de 'Need a Mom' se llama Nina Keneally, tiene 64 años y más de 40 hijos (de alquiler). El negocio ha surgido en Nueva York, la gran ciudad donde millones de personas andan sin apenas mirarse. Tan cerca ya  la vez tan lejos.

Nina entendió que existen muchas familias desestructuradas y muchos hijos con deseos de hablar de verdad con una madre con la que apenas tienen relación. Los 'hijos' de Nina son casi todos veinteañeros y simplemente necesitan 'una madre con quien hablar'.  llegan a su casa, se quedan unos días, o simplemente toman un café  y comparten con ella esa complicidad que perdieron con su madre biológica. El precio es de 35 euros la hora.

Nina asegura que no es una psicóloga. No sabe nada de eso. Utiliza su perfil de madre para escuchar y dar cariño a hijos que se sienten que su madre auténtica está ausente en sus vidas. Y sólo da consejos cuando se los piden. De hecho, Nina asegura que un gran error de las madres es dar consejos constantemente, incluso cuando los hijos no se muestran receptivos. 

Los clientes de Nina la prefieren a ella frente a los terapeutas. ¿Por qué? Porque las madres tienen algo especial que no posee ningún psicólogo: un sexto sentido, una inexplicable intuición para entenderlo todo al instante. 

El error de las madres ausentes

¿Por qué puede haber tantas personas que necesiten alquilar una madre? Porque el acelerado mundo en el que vivimos hace que existan sin quererlo muchas 'madres ausentes'. Son madres que anteponen su trabajo o su vida personal sobre todo lo demás y se olvidan de su exigente papel de madre. Son madres que sí, cometen estos errores: 

- Renunciar a sus hijos frente a su vida personal y de pareja.

- Dedicarse todo el día a su trabajo. No ver a los hijos en todo el día. Sólo algunos fines de semana.

- Estar en casa pero no dedicar tiempo a sus hijos

- No interesarse por la vida de sus hijos: ni por los amigos con los que juega, ni las tareas que tienen que hacer para clase..