Las posadas. Tradición navideña de México

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Un grupo de personas, niños y adultos, recorren las calles de los barrios mexicanos al son de alegres villancicos. También entonan un cántico con el que piden alojamiento. En realidad se trata de Las Posadas, una tradición navideña muy antigua que no sólo se celebra en México, sino también en Costa Rica, Honduras, El Salvador y Panamá.

Las Posadas no se trata de una celebración familiar. También participan amigos, compañeros de trabajo o vecinos. Y a pesar de que tiene apariencia de celebración de cumpleaños, (con piñata y todo), en realidad se trata de una peregrinación simbólica: recuerdan el viaje de la Virgen María y San José y su búsqueda de alojamiento al llegar a Belén.

Qué es Las posadas y cómo se celebra en México

Las Posadas es una celebración popular de México

La fiesta de Las Posadas se celebra en México desde el siglo XVI. Es una tradición navideña muy popular y tiene lugar desde el 16 al 24 de diciembre. Es similar a una fiesta de cumpleaños, porque hay comida, bailes, juegos, canciones y hasta piñata. Sólo que se celebra durante 9 días, y cada uno de estos días está dedicado a un valor: generosidad, humildad, caridad, fortaleza, desapego, pureza, justicia, alegría y confianza.

La piñata, para niños y adultos, tiene forma de estrella de siete puntas, y se rellena de dulces y caramelos. Pero también de naranjas y cacahuetes. La estrella es todo un símbolo. Cada una de sus puntas representa uno de los siete pecados capitales. Acabar con ella significa derrotar al mal.

Se piensa que esta celebración sustituye a otra mucho más antigua, que celebraban los indios náhuatl durante el solsticio de invierno en honor al dios Quetzalcóatl, la 'serpiente con plumas'. 

Y, ¿por qué se llama Las posadas? Porque durante la peregrinación, se debe hacer una petición de alojamiento para María y José. Lo que se celebra o conmemora, es el momento en el que la Virgen María y San José llegan a Belén y buscan posada en donde pasar la noche. Hasta que por fin encuentran alojamiento en un humilde pesebre. Las personas que participan, avanzan por la calle y cantan una canción similar a esta: 

En el nombre del Cielo

os pido posada

pues no puede andar

mi esposa amada.

 

Aquí no es mesón,

sigan adelante;

yo no puedo abrir,

no sea algún tunante.

 

No sean inhumanos,

dennos caridad,

que el Dios de los Cielos

se los premiará.

 

Ya se pueden ir

y no molestar

porque, si me enfado,

los voy a apalear.

 

Posada te pide,

amado casero,

por sólo una noche

la Reina del Cielo.

 

Pues si es una reina

quien lo solicita,

¿cómo es que de noche

anda tan solita?

 

Venimos rendidos

desde Nazaret.

Yo soy carpintero

de nombre José.

 

No me importa el nombre,

déjenme dormir,

porque ya les dije

que no hemos de abrir.

 

Mi esposa es María

es Reina del Cielo,

y Madre va a ser

del Divino Verbo

 

¿Eres tú José?

¿Tu esposa es María?

¡Entren, Peregrinos,

no los conocía!

 

Dios pague, señores,

vuestra caridad,

y los colme el Cielo

de felicidad.

 

Dichosa la casa

que alberga este día

a la Virgen Pura

la hermosa María.

 

Entren, Santos Peregrinos,

Peregrinos,

reciban este rincón.

Aunque es pobre la morada,

os la doy de corazón.