Lo que puede ocurrirle a tu hijo en un parque infantil

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Amy Smith Demi-Mai corrió contenta hacia su columpio favorito. Pero al tirarse por el tobogán, gritó de dolor. Alguien había dejado una botella rota, y la pequeña se clavó el vidrio. Sus padres la vieron correr de un lado a otro horrorizados, manchada de sangre. Evidentemente, tuvieron que llevarla al hospital.

El caso de Amy es sólo una historia más de todo lo que puede ocurrir en un parque infantil. Entre otras cosas, porque no se respetan. ¿Son seguros los parques para nuestros hijos?

Los riesgos de los parques infantiles para los niños

Parque infantil nada seguro

(Fotografías de Apex) 

La historia de Amy nos hace reflexionar. La pequeña de dos años sólo quería jugar y en lugar de un parque seguro, encontró un espacio hostil y lleno de peligros. Alguien pensó que Kitson Park (Torquay, Inglaterra) era un buen lugar para beber, y dejó como recuerdo una botella rota. Justo al final del tobogán. La niña trepó contenta por la cuerda, fue corriendo hacia el tobogán. Se lanzó sin miedo... y se cortó la pierna con el vidrio. 

Los parques no siempre son el lugar más seguro para los niños. El problema es que no sólo los utilizan los niños, sino que muchas personas deciden que puede ser un buen lugar para todos.

7 peligros que puedes encontrar en un parque infantil

A la hora de escoger un parque infantil, debes observar si está limpio, si está en un lugar adecuado (alejado de carreteras y vallado correctamente), con columpios hechos con materiales que cumplen las normativas y con un buen mantenimiento. Los parques no son siempre lugares ideales para los pequeños. No está exento de riesgos. Estos son los peligros que te puedes encontrar:

1. Botellas rotas. Sí, los parques por la noche se convierten a menudo en morada de jóvenes o de vagabundos. Muchos padres descubren a primera hora de la mañana papeleras desbordadas y botellas y latas tiradas por el suelo. 

2. Excrementos de animales. El comportamiento de los dueños de animales no siempre es el esperado por todos. Muchos llevan a sus perros a pasear al parque y no tienen ningún reparo en dejar sus excrementos sin recoger junto a los juegos infantiles.

3. Jeringuillas y preservativos. Es lamentable, pero sucede. En algunos parques los padres han llegado a encontrar preservativos usados y hasta jeringuillas. 

4. Papeles y suciedad. Un mantenimiento incorrecto del parque hace que se llene de suciedad y papeles. Todo esto favorece a la transmisión de enfermedades.

5. Colillas. Muchos parques tienen una zona de arena para los más pequeños. Muchos padres descubren con horror colillas de cigarrillos enterradas en la arena. 

6. Agua estancada. Un parque en condiciones tendrá un sueño que drene de forma correcta el agua. de lo contrario, el agua de la lluvia o del riego puede estancarse u convertirse en el paraíso de microbios nada deseables.

7. Materiales oxidados y cortantes. Si los columpios no se vigilan y el material no es el correcto, pueden llegar a oxidarse y a romperse. Los cortes en la piel con material oxidado puede transmitir enfermedades. 

A pesar de todo esto, el 70% de los accidentes en los parques se debe a caídas. Es normal que los niños salten, corran y se persigan. Vigílalos bien y evita que se suban a atracciones demasiadas altas para su edad. Y por supuesto, a ser posible, escoge parques con un suelo que amortigüe las caídas.