Cómo es un parto natural en el hospital

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

A las mamás embarazadas les suelen preocupar muchas cosas a lo largo de la gestación: si su bebé estará bien, si la alimentación que lleva es equilibrada, si puede hacer este u otro deporte... Las preguntas a lo largo del embarazo son múltiples, pero sobre todas ellas, hay una que angustia mucho, sobre todo, a medida que se acerca el noveno mes de embarazo: ¿cómo será mi parto? 

El parto natural, paso a paso

Así es un parto natural en el hospital

Dar a luz es una experiencia inigualable e inolvidable. Yo recuerdo cada uno de los míos de forma perfecta como si hubiesen ocurrido ayer mismo. A las madres nos encanta relatar esos momentos que vivimos, tenemos un montón de anécdotas y experiencias que compartir, porque nadie como nosotras ha vivido el momento en el que nuestro bebé nace.

A pesar de que pueden ocurrir un montón de circunstancias que hacen que cada parto sea único, los partos naturales en los hospitales tienen un protocolo que suele ser el mismo para todas las parturientas. Puede que si estás embarazada te preguntes qué ocurrirá cuando llegues al hospital con contracciones, pues bien, a grandes rasgos y teniendo en cuenta que cada hospital tiene una gestión distinta, esto es lo que ocurre:

- La embarazada llega a las urgencias de su maternidad con contracciones frecuentes y, en muchas ocasiones, dolorosas. Allí será valorada por una enfermera o matrona. Tendrán en cuenta el grado de dilatación y el estado del bebé. En caso de que todavía no sea el momento, la mandarán para casa, pero si hay sufrimiento fetal o la dilatación ha comenzado y va rápido, quedará ingresada.

- Las enfermeras pondrán a la embarazada una vía para poder suministrarle cualquier medicamento que pueda necesitar. Además le someterán a una monitorización fetal, colocando los electrodos en la barriga de la madre y en ocasiones uno más en el bebé a través de la vagina.

- Si la mamá lo desea, el hospital lo proporciona y es viable administrarla porque la dilatación es la debida, le sumnistrarán la anestesia epidural. Suelen ponerla con la mamá en posición sentada, ha de permanecer muy quieta, incluso si en ese momento sufre contracciones. Sin embargo, poco después el dolor habrá desaparecido prácticamente.

- Si el papá quiere y se permite en el hospital, podrá acompañar a la mamá para darle ánimos y fuerzas.

- El personal irá controlando la dilatación y cuándo ésta haya llegado a 10 centímetros será el momento de comenzar a empujar. En el paritorio será la matrona o el ginecólogo, según las maternidades, quienes darán instrucciones a la mamá para que empuje con fuerza.

- Tras el alumbramiento del bebé, la mamá volverá a empujar para expulsar la placenta. Si se le ha practicado una episiotomía o ha sufrido algún desgarro se le coserá en el mismo paritorio.

En muchas maternidades se coloca al bebé junto a la mamá tras realizarle el test de Apgar y envolverle para que no pierda calor y así pueda ponerlo al pecho y comenzar con la lactancia materna desde los primeros minutos de vida. La mamá permanecerá durante un tiempo en el paritorio mientras se recupera, hasta que se considere que ya es viable ponerla en planta con su bebé.