Dar a luz sin epidural

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

El momento del parto es algo que ha quitado el sueño a miles de embarazadas de todos los tiempos. Las historias de otras mamás que han pasado por ello y la incertidumbre ante lo desconocido hace que este día sea inquietante. ¿Saldrá todo bien?, ¿dolerá mucho?, ¿seré capaz de estar a la altura?... Sea como fuere, nada de lo que hayas imaginado, previsto o deseado puede parecerse al momento en sí. 

Parto sin epidural, ¿duele?

Parir sin epidural

Nuestras madres, abuelas, bisabuelas y demás ancestros daban a luz sin epidural y jamás imaginaron que un día se podría dar a luz sin apenas notar dolor. Actualmente la anestesia epidural está tan extendida en el mundo desarrollado que miles mujeres han vivido el parto de una forma diferente a cómo la vivían antiguamente. Sin embargo, todavía hay quienes dan a luz sin epidural, ya sea por una convicción personal, ya sea por la imposibilidad de ponerla en el momento del parto. Yo soy una de ellas.

Mi tercer parto fue tan rápido que fue inviable administrarme la epidural, por más que supliqué, me desesperé y, por qué no decirlo, grité, no hubo manera de convencer a la matrona. 'No hay tiempo, va a ir todo muy rápido, no te preocupes', me decía sonriente mientras yo me retorcía entre los dolores más intensos que jamás hubiera sentido. Sin embargo, la matrona tenía razón, Ignacio nació rápidamente y, una vez fuera, todo ese dolor desapareció y mi recuperación fue increíblemente rápida. 

Todas las enfermeras de planta, y de diferentes turnos, me felicitaban por haber dado a luz tan rápido y sin epidural, para ellas la mejor forma de parto natural. Yo, que todavía recordaba el dolor, las miraba con incredulidad y pensando que seguramente ellas hablaban sin conocimiento de causa. Hoy, ya meses después, entiendo lo que decían, a pesar del mal momento que viví, porque me recuperé mucho mejor y antes que en mis dos partos anteriores con epidural. En cualquier caso, yo que no soy nada valiente, seguiría pidiendo epidural en un parto. Por que parir sin epidural sí, duele.

En cualquier caso, la opción de administrarte la epidural es personal y, cada mujer decide vivir su parto, dentro de los límites médicos, como ella desea, ya sea en el hospital o en casa. Para aquellas que quieren vivir el parto sin ningún tipo de anestesia, existen diferentes técnicas de mentalización y concentración que les permiten no sufrir tanto durante el parto y controlar los nervios, que son siempre tan malos aliados en estos momentos: 

- baños con agua caliente para relajar y reducir el estrés.

- ejercicios de respiración para reducir la tensión.

- pelotas hinchables en las que las mamás se sientan para ayudar a que el niño descienda por el canal del parto.

- masajes lumbares que puede aplicar el papá.