Recuerdos del primer parto

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La oxitocina, esa maravillosa hormona que se libera durante el parto y también interviene en la lactancia... Dicen los entendidos que la oxitocina produce efectos tales como la empatía inmediata de la madre con el bebé, la sensación de bienestar y, lo más importante, el olvido de los momentos duros y dolorosos vividos en el parto. También dicen que de no ser por ella, el número de partos en épocas anteriores a la epidural sería muchísimo menor, ya que pocas quisieran repetir.

¿Qué recuerdan las mamás del primer parto?

Recuerdos de las mamás del primer parto

Lo cierto es que, digan lo que digan los expertos, yo sigo recordando perfectamente los momentos desagradables y los bonitos de mi primer parto. De hecho, los recuerdo como si hubieran ocurrido ayer. Sin embargo, ello no quita que mi deseo de volver a ser madre fuera mayor que esas inconveniencias que duran un tiempo determinado. Me pasa como con volar en avión, le tengo terror pero me puede el hecho de conocer otros lugares.

Las madres, generalmente, lo recordamos todo del parto. Es como una película incrustada en nuestro cerebro y somos capaces de relatar, años e incluso décadas después, lo que ocurrió minuto a minuto. De hecho, nos encanta relatar nuestro parto.

Las mamás recordamos de nuestro parto:

- cuántas horas estuvimos de parto: en el primero, el trabajo de parto suele ser largo hasta que la mamá consigue dilatar por completo.

- si el padre estuvo a la altura o no: la pareja puede ser una gran ayuda si mantiene la templanza, da ánimos e incluso ayuda a la madre con masajes para paliar el dolor.

- los dolores de las contracciones, y cómo estos aumentan a medida que se acerca el momento de parto.

- personal médico: las madres recordamos qué matrona o ginecólogo atendió y si el trato que recibimos fue de nuestro agrado.

- el sonido: un quirófano tiene una 'música de fondo' en la que un monitor va marcando las contracciones mientras suena el latido del corazón del bebé fuerte y rápido y unos pitidos rítmicos de fondo coronan la extraña orquesta.

- detalles sin importancia: he encontrado madres que recordaban si la matrona llevaba un gorro de muñequitos, donde estaban los armarios en el quirófano o incluso si hacía frío en la sala de dilatación.

- las inconveniencias, tales como que la epidural no hizo efecto completo, o hizo tanto efecto que no eran capaces de pujar correctamente.

- y, sobre todas las cosas, la primera vez que vemos al bebé y lo sostenemos en brazos todavía resbaladizo, suave y calentito.