Coloca bien la silla del bebé en el coche

¿Quién no se pone el cinturón nada más entrar en el coche con la que está cayendo? Incluso ahora los coches te avisan con un insistente y molesto sonido cuando no te lo has puesto o está mal colocado. Pero, ¿qué pasa con los niños y sus sillitas de seguridad? No hay dispositivos o chivatos para cuando el niño se desabrocha o la silla está mál colocada.

Esta actitud negligente supone un peligro de proporciones máximas para la vida del niño, ya que un estudio elaborado por una aseguradora revela que 7 de cada 10 sillas de seguridad infantil están mal colocadas en los vehículos, lo que multiplica por 4 el riesgo de muerte infantil en caso de accidente de tráfico.

Las prisas, dejar algo holgado el arnés de seguridad de la sillita infantil, fijar mal el sistema ISOFIX o anclar inadecuadamente la sillita con el cinturón de seguridad del vehículo son algunos de los principales errores que cometemos los padres a la hora de utilizar mal la sillita. Usar mal los sistemas de retención infantil es una causa determinante en la mortalidad infantil en carretera, ya que no sólo aumenta el riesgo de que el menor fallezca, sino que en 4 de cada 5 casos en los que sobrevive, puede sufrir lesiones y secuelas muy graves.

¿Cómo debe colocarse la silla de seguridad de los niños?

Silla de coche para el bebé

Grupo 0, hasta 13 kg. Deben colocarse siempre en el sentido contrario a la marcha, en el asiento del copiloto (con el airbag desconectado) y, en su defecto, en los asientos traseros. En la sillita, el bebé va sujeto por un arnés de seguridad de 3 ó 5 puntos de anclaje.
- Buen uso. Ofrece una sujeción muy buena. Envuelve el cuerpo del bebé y evita el contacto de la cabeza del niño con otros elementos del coche y de la sillita con el salpicadero o el asiento .
- Mal uso. Cuando la sillita está mal sujeta con el cinturón de seguridad del asiento delantero, en caso de choque, rotará violentamente y podrá terminar volcada sobre el asiento. El bebé corre el riesgo de golpearse con algún elemento interno del vehículo, como la palanca de cambios o con el propio conductor. Y si no se desactiva el airbag del asiento delantero, se duplican las cargas en la cabeza del bebé, que puede llegar a soportar un peso de 120 kilos, y además puede sufrir graves lesiones en el cuello y en la cabeza, entre un 20 y un 50 por ciento más.

Grupo 1, de 9 a 18 kg. Deben situarse en el sentido de la marcha y, si es posible, en los asientos traseros centrales.
- Buen uso. Se pueden utilizar dos sistemas: ISOFIX y Universal. El sistema de sujeción ISOFIX está basado en tres puntos de anclaje: dos puntos de sujeción rígidos (unidos a la carrocería del coche entre el respaldo y el asiento del vehículo, que sujetan la silla en ambos extremos de la base), y un tercer punto de anclaje anti-rotación. Ofrece una buena retención si se instala adecuadamente. El sistema Universal utiliza el cinturón de seguridad del coche como anclaje principal al vehículo y, según los expertos, está más expuesto a la mala utilización. En este sistema de retención, el cinturón debe colocarse siempre por los pasajes marcados en rojo en la sillita.
- Mal uso. Si no se sujeta la silla con la cinta superior del ISOFIX, en un golpe frontal a 50 km/h, los niños sufrirán lesiones severas en la cabeza, el cuello y el pecho (fracturas de cráneo, vértebras cervicales y costillas). Esta situación se agrava considerablemente si no se sujetan los anclajes inferiores, ya que la silla puede salir disparada, con lo que probablemente se lesionen también otros ocupantes del coche. El riesgo de que el niño sufra lesiones en la cabeza aumenta un 50 por ciento.
Si no se sujeta bien con el cinturón del coche, la sillita corre el riesgo de desplazarse, con lo que aumentan las posibilidades de que la cabeza del menor golpee contra el asiento delantero y éste sufra diferentes lesiones en cabeza y pecho. En caso de accidente, si se dejan holgados los arneses de seguridad de la sillita, el niño sólo estará retenido por la zona pélvica, con lo que su torso y cabeza pueden golpear de forma violenta contra el respaldo y el reposacabezas del asiento delantero primero y su propio respaldo después, rebasando ampliamente los límites de lesión establecidos.

Grupo 2-3, de 15 a 36 kg. El alzador tipo 'booster' eleva al niño sobre el asiento para que pueda utilizar el cinturón de seguridad del adulto, que debe pasarse por las guías rojas situadas debajo de los apoyabrazos. 
- Buen uso. La mayoría de los fabricantes recomiendan colocarlo en los asientos de atrás, sin embargo, la mejor protección se obtiene cuando el menor viaja con el cojín elevador en la plaza delantera del acompañante y el cinturón tiene pretensor, incluso aunque el airbag esté activado.
- Mal uso. Pasar el brazo por encima del cinturón de seguridad y circular con el cinturón colocado por encima de los cuernos del alzador es muy peligroso ya que además de lesiones en la cabeza, cuello y pecho, el niño puede sufrir la penetración abdominal del cinturón de seguridad. Si se viaja sin el alzador, los esfuerzos de inercia a los que se ve sometido el cuello del menor no sólo se multiplican por 2, sino que es muy probable que se produzcan graves lesiones en las vértebras cervicales. 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com