La polémica técnica que enseña al bebé a no ahogarse en el agua

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

En la piscina, es cuestión de un segundo. Miras a otro lado y algo atrae la atención de tu bebé en el agua. Se lanza sin pensar en las consecuencias. ¿Cuánto tardará en ahogarse? ¿Dos minutos? ¿Tres? Basta un sólo minuto.

¿Y si en lugar de hundirse, el bebé se voltea y adquiere la posición idónea para flotar boca arriba? Esta técnica, que enseñan a bebés en muchas escuelas de natación, es controvertida, sí. Las madres asisten temblorosas al momento en el que su bebé experimenta la sensación de ahogo. Pero... ¿es efectivo el resultado? 

La técnica que enseña a los bebés a flotar ante un ahogamiento

¿Recuerdas cuándo aprendiste a nadar? ¿A los cinco años? ¿A los 6? ¿A los 9? Tal vez, demasiado tarde. Los bebés son los más curiosos. Y no le tienen miedo a nada. Por eso, basta un pequeño estímulo para que se lancen a una piscina. Tal vez sólo intentaban recuperar un juguete. Este vídeo nos muestra lo que puede suceder con un bebé al que de pronto algo le atrae en la piscina... 

Afortunadamente, el bebé es capaz de voltearse y flotar boca arriba a la espera de ayuda. Esto no es innato en todos los bebés. Es algo que le enseñaron a hacer. Pero la técnica para enseñarle a hacerlo es controvertida. Se llama Infant Swimming Resource (ISR). Consiste en hacer pasar al bebé por una situación límite. El pequeño debe darse cuenta de que en el agua puede ahogarse. Después le enseñan a darse la vuelta, a flotar y a mantener la respiración pausada hasta que llegue ayuda. Lo que no le libra de un breve momento de pánico. En este vídeo, la ayuda tarda en llegar 90 largos segundos. ¿Es cruel? ¿Realmente merece la pena? 

Una técnica de salvamento para bebés muy polémica

Padre con bebé en agua

En California (EEUU) se ha abierto un intenso debate al respecto. Por un lado, padres que están horrorizados ante esta técnica de salvamento (que se aplica a bebés a partir de 6 meses), alegando que es traumático para el bebé,  y otros muchos padres que la defienden asegurando que el fin justifica los medios y que en definitiva se trata de salvar la vida de bebés que pasan por esto mismo en situaciones reales. 

Muchos padres piensan que esto no es necesario. Que lo más importante para evitar accidentes con el bebé en el agua es la vigilancia y algunos elementos de seguridad como las vallas en la piscina o los flotadores especialmente diseñados para los más pequeños. Ambas partes, desde luego, tienen buenos argumentos... Y tú, ¿con cuál de las posturas estás de acuerdo?