El cáncer en el embarazo puede tratarse con quimioterapia

Una nueva puerta a la esperanza se abre en el tema del cáncer en el embarazo con el trabajo publicado en la revista The Lancet. Un equipo de investigadores ha comprobado que la quimioterapia en el embarazo no perjudica al feto, en un estudio que ha investigado el desarrollo de 82 fetos expuestos a la quimioterapia durante su gestación. 

La noticia no puede ser más positiva, ya que muchas madres afectadas por el cáncer en el embarazo se debían debatir entre salvar su vida o la de su bebé, una tesitura muy dolorosa. Y es que cuando el cáncer aparece de súbito en medio de un embarazo, los médicos aconsejaban a la pareja provocar un parto prematuro para poder iniciar el tratamiento a la madre con quimioterapia o radioterapia. Cierto es que los partos prematuros tienen numerosos riesgos para el bebé, y que no comenzar con el tratamiento del cáncer a tiempo puede suponer también un grave riesgo para la salud de la madre.

Las embarazadas podrán tratarse sin interrumpir su embarazo

Embarazada se mide tensión

Actualmente, la incidencia del cáncer en el embarazo aumenta a un ritmo de 2,5 por ciento anual y uno de cada 1.500 embarazos aproximadamente se complica con la aparición de un cáncer. Ante esta situación difícil los médicos solían tomar la decisión de interrumpir el embarazo adelantando el parto, pero ahora este nuevo estudio podría facilitar la toma de decisiones al determinar que la quimioterapia y la radioterapia no interfieren en el desarrollo del bebé, cuando se administran en los dos últimos trimestres de gestación.

Por tanto, los alumbramientos antes de tiempo deben considerarse sólo por otros motivos, ya que se ha constatado que las conscuencias de la exposición prenatal a quimioterapia y radioterapia no son diferentes de las de la población general, durante los últimos meses de gestación. Los investigadores aseguran que entre la semana 14 y hasta tres semanas antes del parto (nunca después de la 35 por el riesgo de que la mujer se ponga de parto de forma espontánea) es un tratamiento seguro para ambos.

Aún faltan muchos estudios que avancen soluciones seguras sobre los fármacos que se emplean para el tratamiento de algunos tumores, como los taxanos que se prescriben para los tumores de mama. Estas cuestiones son importantes debido a que la gestación altera fisiológicamente el cuerpo de la mujer y esto puede afectar al modo en el que se comportan los medicamentos. Mientras se ponen en marcha ensayos clínicos sobre estas cuestiones, la colaboración entre oncólogos, obstetras y pediatras puede mejorar el manejo del cáncer en el embarazo.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com