Un niño con diabetes puede hacer lo mismo que los demás

Mucha gente piensa que los niños con diabetes no pueden realizar una vida normal como el resto de los niños. Un niño con diabetes puede hacer lo mismo que los demás. Los niños con diabetes también pueden ir a una excursión, hacer ejercicio físico, apuntarse a actividades extraescolares...

Sólo tienen que controlar su índice de glucemia en sangre. Para favorecer la integración de estos niños con diabetes en la escuela es importante formar a toda a la sociedad, pero sobre todo al profesorado, que son los profesionales que pasan más tiempo con los niños y los que pueden hacer que, al mismo tiempo, sus compañeros conozcan la diabetes y aprendan a comprenderla.

La pérdida auditiva es un riesgo de la diabetes

Niños merendando

Saber qué es la diabetes infantil y cómo tratar la diabetes en el caso de los niños es fundamental. No obstante, lo que me parece más importante es conocer cómo prevenirla, ya que se trata de una enfermedad silenciosa, que no avisa, que no tiene una sintomatología evidente, ya que no se presenta con dolor... y por tanto, buena parte de los diagnósticos se realizan cuando ya está instalada. Una alimentación equilibrada y la práctica de deporte de forma habitual y regular ayudan a prevenir la aparición de la diabetes tipo 2.

Conocer sus síntomas también es fundamental. Hace poco conocí el caso de una familia que estaba agotada porque su hijo no paraba de hacerse pis todas las noches en la cama. El problema se iba enquistando, el niño era castigado y la enuresis no dejaba al niño hacer una vida normal como ir de campamento en verano o quedarse a dormir en casa de sus amigos. Hasta que la madre decidió comentar el asunto con su pediatra, quien le hizo una simple prueba de glucemia mediante un simple pinchazo en el dedo para extraer una gota de sangre. El diagnóstico de diabetes terminó con las pérdidas de orina nocturna.

Ahora bien, una vez que la diabetes está instalada, es importante cuidar la salud para evitar complicaciones. La más conocida es la relación de la diabetes con la pérdida de visión y la menos la que relaciona esta enfermedad con la pérdida auditiva, aunque es precisamente el oído uno de los primeros órganos que puede advertirnos de la posibilidad de sufrir diabetes.

Muchas asociaciones quieren resaltar que la pérdida de audición asociada a la diabetes está más que probada tanto en los pacientes con diabetes tipo I como los que padecen diabetes tipo 2. Algunos estudios señalan que las personas que padecen diabetes desde hace menos de diez años tienen entre un 35 y un 40 por ciento de posibilidades de desarrollar algún trastorno auditivo, mientras que para los enfermos a los que se les detectó la enfermedad hace más de diez años ,esta probabilidad aumenta hasta un 60 por ciento.

Los diabéticos son más propensos a tener problemas auditivos porque la diabetes afecta a una pequeña arteria que está irrigada en la zona del oído medio y ,que si se ve afectada por la enfermedad, puede llegar a alterar la capacidad auditiva. Normalmente, las personas diabéticas presentan un tipo de pérdida neurosensorial o perceptiva, casi siempre por alteración de la cóclea o caracol. La aparición de estos trastornos auditivos aumenta con la edad y con los años trascurridos desde el diagnóstico de la diabetes. 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com