Qué hacer con los hematomas y moretones de los niños

Hay niños, como mi hermano, que son verdaderos coleccionistas de moretones, golpes y chichones. Cuando era pequeño, los tenía por todas las partes del cuerpo, en la cabeza, en las rodillas, codos, hombros... Mi madre se convirtió, en poco tiempo, en una verdadera experta en curar sus contusiones y golpes. ¿Qué remedio?

Cómo tratar a los moratones de los niños

Los moretones y contusiones de los niños

Hay niños que parecen que han acabado de salir de una película de aventuras, de tiros o de terror. Todos estamos siempre propensos a sufrir cualquier golpe, sea por una caída o una herida. Los bebés, especialmente cuando empiezan a ponerse de pie, a gatear o dar sus primeros pasos, son muy proclives a sufrir caídas y consecuentemente a presentar contusiones o chichones.

Aunque muchos moretones no duelan y se curen por si solos, merecen un cuidado, especialmente si va acompañado de alguna incisión en la piel o herida. Un moretón es doloroso cuando suele tener color rojo. Cuando cambia a un color más violáceo o azul, empieza a ser menos doloroso, y cuando se está curando se pone de color amarillo o verde. En el caso de que el bebé o el niño solo presenten moretones (sin heridas), se puede aliviar y disminuir la hinchazón, y evitar inflamación, con algunos consejos:

1- Lo primero, aplicar compresas o una bolsa de hielo al local del golpe. También se puede usar un paquete de algún producto congelado, durante periodos de 10 a 15 minutos, para reducir el dolor y la inflamación de la contusión. Para un bebé, lo mejor es enrollar un cubo de hielo en un paño o toalla antes de ponerlo en contacto con su piel. Para distraerle, nada mejor que contarle un cuento o cantarle la canción que más le guste. Recitarle la rima “Sana sanita, colita de rana, si no se cura hoy, se curará mañana”, no estaría nada mal en estos momentos.

2- Tras la aplicación de hielo en el moretón, si el golpe sigue molestando al pequeño, se puede aplicar una pomada con propiedades anti-inflamatorias, para aliviar el dolor.

3- El día después del golpe, se puede aplicar en el área afectada, paños calientes para ayudar a dilatar los vasos sanguíneos y así mejorar la circulación de la sangre en el local.

4- Aparte de todo eso, también se conoce algunos remedios caseros para aliviar los moretones como: aplicación de vinagre de manzana, de huevo crudo o de hojas de árnica.

5- Es muy importante que los padres no magnifiquen las molestias de los hijos por el golpe que han sufrido. Los niños necesitan sentirse seguros y arropados cuando se caen o resbalan y sufren algún golpe. Los padres deben centrarse en la curación y en pasar seguridad a sus hijos. No hay nada que no se cure con una buena dosis de cariño, de abrazos y besos.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com