El descubridor del TDAH confiesa que es una enfermedad ficticia

El periódico alemán Der Spiegel ha publicado un artículo que ha hecho tambalear los cimientos de la psiquiatría infantil ya que ha revelado que el psiquiatra Leon Eisenberg, quien puso nombre al TDAH y probó fármacos en alumnos difíciles, afirmó unos meses antes de morir, cuando contaba con 87 años que 'el TDAH es un ejemplo de enfermedad ficticia'. ¿Acaso no se os ponen los pelos de punta al pensar en esta afirmación después de años medicando a niños hiperactivos?

Hiperactividad, ¿enfermedad real o ficticia?

¿Es el TDAH una enfermedad ficticia?

Hoy en día un 10% de los niños son diagnosticados como hiperactivos, y el TDAH se ha convertido en una de las patologías más frecuentes en psiquiatría infantil. La historia de esta enfermedad se remonta a 1935 cuando los médicos hablan por primera vez de alumnos de primaria con un caracter inquieto y una dificultad para prestar atención y concentrarse en las tareas del colegio. Se habló entonces de un síndrome post-encefálico. 

Fue en la década de los 60 cuando Leon Eisenberg retoma esta enfermedad y la llama 'reacción hipercinética de la infancia'. Bajo ella se englobaban estos alumnos más inquietos y difíciles para los profesores. Con ellos se probaron varios fármacos como el metilfenidato, que hoy en día persiste como tratamiento para niños hiperactivos

Desde que este psiquiatra comenzara su tratamiento para niños más movidos, miles de niños han sido diagnosticados como TDAH, pero su mayor explosión ha sido desde la década de los 90. Desde entonces, los colegios tienen protocolos para detectar niños hiperactivos, cientos de niños acuden a consultas de psicólogos para tratar su déficit de atención y muchos de ellos reciben fármacos para minimizar los efectos de la enfermedad. 

¿Cómo pueden sentirse los padres de todos estos niños después de la afirmación del descubridor del TDAH cuando siete meses antes de morir, afectado por un cáncer de próstata, pone en evidencia que es una enfermedad ficticia? Supongo que muchos padres restarán importancia a las declaraciones de un anciano, incluso cuando se le ha considerado una eminencia y ha llegado a gestionar el Hospital General de Massachusetts en Boston. Otros padres, se sentirán estafados y escandalizados.

Está claro que hay niños más inquietos y movidos que otros, es un hecho que a algunos les resulta más difícil concentrarse o prestar atención e incluso los hay que tienen momentos de gran impulsividad, pero la pregunta que queda en el aire después de esta revelación es: ¿es realmente necesario medicar a estos niños o sólo necesitan reeducar la conducta?

 . Editora de GuiaInfantil.com