La cariñoterapia del Papa Francisco para los niños hospitalizados

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los tratamientos médicos son básicos para que los niños que están enfermos se recuperen, de eso no hay duda, pero hay otra medicina que ayuda a que los niños mejoren. Es un tratamiento impagable, pero no cuesta dinero, lo puede aplicar cualquiera, incluso los que no son médicos y no hay que ir a buscarlo a ningún sitio, está por todas partes. Es el cariño.

El Papa Francisco lo ha dejado claro en una visita a un hospital de México, agradeciendo a todas las personas que ayudan a los niños que están malitos con 'cariñoterapia'.

El Papa Francisco apuesta por la cariñoterapia para los niños enfermos 

Papa Francisco vacuna a un niño contra la polio

El Papa Francisco ha logrado que la palabra 'cariñoterapia' de la vuelta al mundo. En su visita a las instalaciones del hospital pediátrico Federico Gómez en México, saludó a los niños que estaban ingresados, muchos de ellos enfermos de cáncer. Sus palabras fueron: 'agradezco a todas las personas que no sólo con medicamentos, sino que con la cariñoterapia, ayudan a que este tiempo sea vivido con mayor alegría'.

El Papa no sólo dio un discurso, sino que además predicó con el ejemplo y abrazó, dio ánimo y una caricia para cada uno de los niños que se encontró durante su visita. Incluso vacunó contra la polio a uno de los niños, aplicándole unas gotitas por vía oral.

¿Es posible curar con el cariño?

Quizás los fármacos hagan gran parte del trabajo pero, el cariño ayuda y mucho. De igual manera que la falta de cariño retrasa el crecimiento de los niños, aumenta su probabilidad de padecer infecciones o les genera estrés y ansiedad, aportarles cariño produce grandes logros. Todos sabemos que no es lo mismo ser atendido por enfermeras y médicos distantes y serios que por profesionales cariñosos, amables y que transmiten positivismo y alegría.

Los niños, más aun cuando están enfermos, necesitan sentirse queridos, protegidos y comprendidos. Cogerles de la mano, darles una caricia o decirles unas palabras bonitas, son acciones que no cuestan nada y, sin embargo, a ellos les aporta tanto, que no hacerlo debería ser delito.

Dicen que el estado de ánimo es fundamental en la superación de una enfermedad, también dicen que el amor de la familia es el mejor tratamiento para los enfermos de Alzheimer, e incluso que las terapias con animales son excelentes para tratar algunos trastornos. Todo ello tiene un ingrediente fundamental: el cariño.

Hay cosas que son tan evidentes que no haría falta decirlas, y sin embargo, sigue siendo necesario, de lo contrario no habría dado la vuelta al mundo la propuesta del Papa Francisco. Quizás con la apuesta de realizar 'cariñoterapia' a los niños hospitalizados, esos profesionales más distantes y ásperos, se replanteen cuánto necesita un niño enfermo una caricia y unas palabras de aliento y cuánto influye en su mejoría.