Por qué no se debe forzar la piel del prepucio del bebé

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los pediatras suelen recomendar que los padres bajemos la piel del prepucio del bebé poco a poco para poderlo limpiar correctamente, que se vaya haciendo elástico.

La recomendación incluye hacerlo con mucho cuidado y preferiblemente durante o después del baño. Sin embargo, algunos pediatras, sobre todo los de la vieja escuela, son partidarios de forzar la piel y realizan esta maniobra en consulta, un tirón que hace pasar un mal rato al bebé, le produce heridas y sangrado y además, es poco efectivo e incluso puede tener el efecto contrario al deseado. 

¿Hay que bajar la piel del pene del bebé?

Por qué al bebé no le baja la piel del prepucio

Como madre de tres hijos varones, he asistido en consulta horrorizada en varias ocasiones a ese momento en el que el pediatra procedía a pegar un tirón del prepucio del bebé produciendo heridas y un dolor innecesario, ya que tiempo después la herida cerraba y todo volvía a estar como al principio. Recientemente cambié de pediatra y una doctora más joven me explicó que este procedimiento está en desuso.

Los bebés tienen lo que los médicos denominan adherencias prepuciales, es decir, el glande del pene está protegido por la piel del prepucio, y ésta en el recién nacido está adherida al pene, no es posible bajarla. No significa que el niño tenga fimosis, es una característica normal y común que va evolucionando, a media que el bebé crece la piel se va separando y va dejando el glande al aire, se vuelve retráctil.

Algunos pediatras eran partidarios de forzar esa resistencia del prepucio y bajarlo bruscamente, produciendo dolor y heridas al bebé. Sin embargo, esta maniobra es innecesaria e incluso muchas veces provoca más resistencia en la piel tras la cicatrización. Son muchos los profesionales que desaconsejan este procedimiento por doloroso e inútil.

Se consideran normal que la piel del prepucio no baje hasta los 3 años de edad, hasta ese momento no hay que preocuparse y sólo debemos llevar una buena higiene en el baño, realizando un suave movimiento para que pueda entrar un poco de agua y así lavar la zona. Siempre sin forzar, sin llegar a ese punto en el que el bebé muestra dolor. Sólo hasta donde vemos que la piel ya no baja más y tan sólo utilizaremos agua y jabón para limpiar la zona.

A partir de ese momento, se recomienda acudir al especialista, quien es posible que aconseje aplicar una pomada con corticoides tras realizar esa ligera y suave maniobra para bajar la piel, siempre evitando maniobras bruscas. Si finalmente, el niño padeciera fimosis sería necesaria realizar una operación de circuncisión.