Nos dejamos la piel en el embarazo

¿Es necesario dejarse la piel en el embarazo? Los expertos en dermatología coinciden en afirmar que no es preciso. Cuidarse la piel durante el embarazo es justamente lo que debemos hacer para que las estrías y las manchas no se instalen definitivamente en nuestra epidermis y nos hagan recordar para siempre que la gestación deja huella. Prevenir es el mejor remedio. Sólo hay que ser constante.

Cuando planificamos quedarnos embarazadas, todas las mujeres sabemos que esta nueva aventura requiere mucho de nosotras mismas. Tener un hijo significa prepararse para asumir una serie de cambios físicos y emocionales que no tienen por qué marcarnos para siempre, sino que son temporales y, por esta condición, son más fáciles de asumir.

Un embarazo con la piel radiante y bonita

La piel en el embarazo

A lo largo de la gestación, las futuras mamás sufrimos una serie de cambios hormonales y vasculares importantísimos que van a transformar nuestro cuerpo de dentro hacia afuera. Por este motivo, la piel, el pelo y las uñas también sufren cambios y hay que estar pendientes de ellos para conservar su belleza también durante el embarazo.

La distensión del abdomen por motivos fisiológicos es uno de los cambios más significativos. La piel que envuelve la tripa, los glúteos y los muslos estará sometida durante estos meses a un proceso de estiramiento, capaz de poner a prueba la piel de cualquiera. Para hacer frente a este estiramiento sin que se produzcan roturas de tejido epitelial o estrías, lo más recomendable es nutrir la piel a diario con cremas muy ricas y nutrititivas cuya misión sea la prevención de la aparición de estrías. Estas cremas deben aplicarse dos veces al día, todos los días para que la distensión de la piel de estas zonas sea menos intensa. Una vez que el niño haya nacido, se deben mantener los cuidados específicos para la piel hasta que ésta recobre su normalidad y vuelva a su estado habitual.

Otro aspecto muy importante de la piel de la mujer embarazada y, que se puede prevenir bien, es el tema de las manchas propias de la gestación. Los cambios hormonales de la mujer hacen que aparezcan manchas en la piel con mucha facilidad y todavía más si se acompaña de exposición solar. Para evitar que aparezca el cloasma gravídico, que son las manchas en la cara que afloran, generalmente, en los pómulos, conviene no salir a la calle, ya sea verano o invierno, sin una crema con un factor de protección solar elevado. Llevar la piel convenientemente protegida contra las radiaciones solares evitará que aparezca esta pigmentación en la piel, y si aun así aparece, ayudará a controlar que la pigmentación se haga más extensa.

Y además, para mantener tu piel en buen estado cuida tu higiene. Debes tener la certeza de que todos los productos que apliques sobre tu piel no producen absorción trancutánea que puede llegarle al feto. La mayoría de los cosméticos no tienen ningún problema, pero si estás aplicando algún tratamiento sobre la piel para otro problema en concreto, debes consultar con tu médico.

Marisol Nuevo.