Menos niños con síndrome de Down

Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down. La trisomía 21 es la cifra que se ha hecho coincidir con la conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down. El número 3 equivale al mes de marzo, mientras que 21 es el día elegido para recordar la alteración genética que ocasiona el trastorno cromosómico más frecuente de todos, el síndrome de Down.

Cada vez hay menos niños con síndrome de Down en el mundo

Niña con Síndrome de Down

Parece que en este cromosoma de más, los afectados por el síndrome de Down guardan las caracteristicas de sus rasgos físicos y cognitivos y, al mismo tiempo, les regala el don de la sonrisa, la inocencia y la sensibilidad. Sin embargo, cada vez se cuentan menos entre nosotros. Si bien antes, los niños con síndrome de Down eran los hijos pequeños de las mujeres que habían dado a luz con más de 40 años, ahora son los hijos de las mujeres que han decidido continuar con su embarazo a pesar de los pesares. 

Y es que la avanzada edad materna es una de las razones que elevan la incidencia del síndrome de Down. De cada 750 concepciones en todo el mundo, una padece la trisomía 21, es decir, un cromosoma más en los 22 pares de cromosomas que forman un nuevo ser y que produce una discapacidad, conocida como síndrome de Down. Este trastorno cromosómico es universal y no distingue razas, culturas, ni clases sociales. Produce unos rasgos físicos caracterísitcos, un lento desarrollo cerebral y está asociado a cardiopatías y otros problemas de salud.

La razón de esta disminución en todo el mundo se debe a los grandes avances en diagnóstico prenatal, que han permitido que mediante la prueba de la amniocentesis se conozca en la semana 20 la información genética del bebé. Esto unido a las leyes del aborto, que en la mayoría de los países permiten la interrupción del embarazo por motivos médicos, cuando el feto viene con malformaciones, hasta la semana 22 de gestación, han sido capaces de variar la estadística. La ciencia y el cambio de la sensibilidad social han propiciado que, actualmente, nazcan un 30 por ciento menos de niños con el síndrome del cromosoma 21. 

Sin embargo, la participación social de las personas con Síndrome de Down es cada vez mayor gracias a los programas de inserción de numerosas fundaciones. Los modelos de educación de los niños con síndrome de Down son cada vez más eficaces y están enfocados a un aprendizaje adaptado a sus necesidades. De este modo, en el futuro, se pretende construiir una sociedad igualitaria y equilibrada mediante un modelo de educación inclusivo para los niños con síndrome de Down, que les permita asistir a la escuela y formar parte activa de la sociedad desde la más temprana edad. Así, podrán demostrar que para cada uno hay un gran camino por recorrer, pero que con ganas y esfuerzo, todo es posible.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com