Dónde dormir al recién nacido: cuna o moisés

¿Cuna o moisés? Esta es una buena pregunta a la que cada uno tiene una respuesta. Está claro que cada uno tiene sus necesidades y no siempre coinciden con las elecciones de los demás. En Guiainfantil.com encontraréis alguno de los inconvenientes y ventajas que encuentran los padres a la hora de hacer su elección entre cuna o moisés.

¿Qué es mejor, cuna o moisés para el recién nacido?

Cuna o moisés para el bebé

Cada cosa tiene sus ventajas y desventajas. Durante los primeros meses dicen que es más cómodo el moisés porque el niño se encuentra más a gusto en los ambientes recogidos que en los amplios. Otra de sus ventajas es que el moisés, al ser más pequeño y tener ruedas, puede desplazarse más fácilmente por las habitaciones y suele caber en espacios más reducidos, como son los laterales de la cama de matrimonio, especialmente en caso de amamantar al bebé.

Sin embargo, el moisés se nos quedará pequeño en unos 4 meses y al final tendremos que comprar la cuna, con lo que el gasto será doble. Otro de los problemas que los padres encuentran es que son un poco inestables, con lo que si tenemos otro hermanito que va a estar asomándose continuamente o alguna mascota que pueda apoyarse en el moisés, es mejor que descartemos esta opción, ya que son fáciles de volcar.

La cuna por otro lado, aunque es más cara, puede servirnos incluso hasta que el niño pase a la cama, pero tiene el inconveniente de ser más complicado su desplazamiento y ocupar más en la habitación. Hay algunos padres que tienen miedo a que sus hijos se cuelen por los barrotes o que se pierdan bajo las mantas, así que se hace necesario comprar un protector para la cabeza además, también es recomendable, especialmente en los primeros meses de vida, que se ponga un reductor alrededor del cuerpo para que el niño no se desplace por la cuna.

El tema del colchón es algo a tener en cuenta tanto en el moisés como en la cuna. En ambos casos debe ser duro, es decir, que el niño no se hunda en la parte central, ya que esto sirve para reducir los riesgos de muerte súbita.

Si al final os decidís por la cuna desde el principio, os recomiendo que os compréis una que se pueda bajar de altura según vayan creciendo para que el niño no se salga con facilidad o se caiga. A nosotros nos fue muy bien, y además nos facilitó la tarea cuando las pasamos a una cama grande, ya que estaban acostumbradas a dormir en la cuna sin la barrera de enfrente.

En mi caso, como madre de mellizas, la elección estaba más que hecha: un moisés no tenía mucho sentido puesto que nos habían recomendado que las mellizas durmiesen juntas (cosa que al final no llevamos a la práctica), y para eso era mejor una cuna, ya que en el moisés no cabían. Tampoco me apetecía hacer una compra doble y acumular en pocos meses otro trasto más, ya que la cuna al final íbamos a tener que comprarla. Así que nos decidimos por dos cunas que se hacían cama desde un primer momento.

Nuestras hijas fueron prematuras, y por lo tanto de un tamaño muy reducido, sin embargo, las pusimos unos cojines antivuelco dentro de la cuna y la verdad es que nunca tuvieron problema (que yo sepa).

Y, lo más importante, mi padre está más contento porque tiene una cosa menos que le meto en su trastero.

Patricia Fernández. Redactora de Guiainfantil.com