Los bebés pueden aprender a dormir desde el primer día

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Los primeros cuatro meses de vida de un bebé son muy importantes para conseguir que el pequeño adquiera buenos hábitos de sueño. En esta etapa, el bebé necesita, además del afecto y del cuidado, de dormir y ser alimentado; es así de sencillo. Su sueño es tan irregular como su alimentación, con lo cual necesita ser educado.

El sueño del bebé desde el vientre materno

Los hábitos de sueño del bebé

Cada padre o madre tiene una opinión acerca de cómo tratar el tema del sueño con su bebé, pero pocos saben que este asunto puede ser acordado desde cuando el bebé aún está en el vientre materno. En el vientre de la madre, un bebé de siete meses ya responde a los estímulos que provienen del exterior, es decir, a las luces, ruidos, canciones y caricias. Es importante, en esta etapa, que las madres observen qué es lo que tranquiliza a su bebé y orientar su sueño según sus horas de descanso, cantándole una nana, hablando con él o haciendo un masaje en la tripa, etc.

Hábitos de sueño del bebé en el vientre materno

Los hábitos de sueño del bebé en el útero materno deben ser trasladados al exterior tras su nacimiento. Lo dice el doctor Eduard Estivill en su último libro y en una entrevista exclusiva a Guiainfantil.com. El bebé está unos 20-30 minutos despierto en el vientre materno y después espontáneamente él se duerme. Cuando el bebé nace, es aconsejable aprovechar el tiempo que el pequeño está mamando para mantenerlo despierto con pequeñas caricias o hablándole. Así, se puede conseguir que el niño asocie estar despierto con la comida.

Después de comer, es recomendable tenerlo unos 10-15 minutos en brazos e incorporado para que saque el aire que se ha podido tragar y evitar los cólicos. Después se debe cambiarlo y ponerlo en la cuna de nuevo, siempre despierto. Si se hace así, el bebé aprenderá a dormir desde el primer día, o mejor dicho, no desaprenderá lo que ya hace en la barriga de la mamá de una forma natural. El bebé se duerme solo cuando aún está en el vientre de su madre.

Un bebé recién nacido duerme una media de 17 horas al día, en 6 o 7 periodos distintos y cuando está cansado. ¿Cómo saberlo? Pues observando señales como el desasosiego, el bostezo, la pérdida de interés por el juego o una mirada ‘perdida’. También es necesario que las mamás tengan conciencia de que los bebés captan no solo los ruidos y las luces exteriores, como también su estado de ánimo, tanto durante el embarazo como después del parto. Lo que supone que una madre que se sienta insegura o nerviosa para hacer dormir a su bebé, estará transmitiendo toda esta ansiedad para su pequeño con lo que le será más difícil conciliar el sueño. Algo para tener en cuenta, ¿verdad?