Cuándo llevar a nuestro hijo al psicólogo

Ir al psicólogo ha cambiado mucho en los últimos tiempos, ahora no se acude solo cuando hay una patología grave o un problema de salud mental. Cada vez más gente viene a consulta para solventar una crisis de ansiedad o problemas en el trabajo.

En el área infanto-juvenil, los motivos más comunes por los que los padres nos traen a sus hijos a consulta es por problemas de conducta, porque les faltan habilidades sociales, se ponen nerviosos y somatizan o porque tienen dificultades escolares. No todos los casos son calificados como patológicos, muchas veces solo necesitan una orientación.

Ir al psicólogo con el niño

Cuando llevar el niño al psicólogo

Ir al psicólogo no implica que tenga que haber un problema de salud mental. Nos preparamos mucho a nivel académico para realizar un determinado trabajo, y para una de las facetas más importantes de nuestra vida “ser padres”, apenas recibimos formación. Muchas veces los psicólogos hacemos de coach familiar, y asesoramos a los padres como enfocar y como resolver los problemas de sus hijos a todos los niveles, tanto cuando hay un diagnóstico clínico, como a la hora de tomar decisiones respecto a la educación de los niños, o sobre momentos estresantes en la vida cotidiana.

Muchas veces lo que nos dicen los padres después de haber recibido nuestra ayuda, es que con un asesoramiento claro y concreto han ganado calidad en el día a día y que consiguen que sus hijos realicen sus tareas cotidianas con mucho menos esfuerzo que antes, y sobre todo sin el desgaste emocional al que estaban sometidos.

Razones para llevar el niño al psicólogo

1. Si vemos que nuestro niño lo pasa mal, que sufre, que no es feliz y no disfruta en su día a día, al punto de no querer salir de casa ni estar con otras personas.

2. Cuando el desgaste emocional en casa es muy elevado y genera problemas de conducta como conseguir que el niño obedezca, estudie... Con la ayuda de un psicólogo, seguro que se puede mejorar.

3. Cuando los niños tienen problemas en el aprendizaje; no les va bien en el colegio, observamos que les cuesta aprender, que no se centran en clase ni a la hora de hacer los deberes... No hay que esperar a que el fracaso escolar se haya producido y el niño esté suspendiendo o que vaya a repetir curso.

4. Cuando el niño tiene dificultad de relacionarse con los demás, es extremamente tímido y retraído. Lo ideal es pedir ayuda pronto, así será más fácil comenzar una reeducación de los aprendizajes.

5. Cuando el miedo que pueda tener el niño le domine, es decir, persista por mucho tiempo y acabe provocando situaciones de ansiedad.

 Silvia Álava Sordo, psicóloga

Silvia Álava Sordo, Psicóloga
Directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes Consultores
Colaboradora de GuiaInfantil.com