La primera vez que una bebé albino ve a su madre

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Louise nació albina. A las peculiaridades típicas del albinismo (piel muy delicada, pelo casi blanco.. ), se unió otro problema muy común entre los niños albinos de tipo 1: la escasa pigmentación en los ojos. Louise apenas puede ver. Sus primeros meses los vivió sin poder enfocar los objetos. Ni siquiera el rostro de su madre.

Es cierto que los bebés desarrollan el sentido de la vista de forma más lenta. Pero Louise no era capaz de ver. Ni con tres meses. Ni con cuatro. Ni con seis. Por eso hicieron para ella unas gafas especiales. Unas gafas que no curan su enfermedad, pero sí le regalan una sonrisa. Por fin pudo ver el rostro de su madre.

El bebé que ve a su madre por primera vez

Bebé albino

Louise reconocía a su madre por su voz, su olor y sus caricias. Pero para ella sólo era una mancha de luz enorme, un destello, desenfocada, y sin color. Sus problemas de visión hacían del mundo un lugar de luces extremas, extraño e inquietante. De pronto este pequeo bebé de Denver (EEUU) recibe unas gafas especiales, hechas a medida, y el rostro de su madre deja de ser una luz intensa. Tiene color, tiene forma, tiene una belleza que jamás había contemplado. Al fin puede detenerse en su mirada. Esta es su reacción: 

Louise se queda petrificada al ver el rostro de su madre por primera vez. Hasta ahora había desarrollado otros sentidos de forma extraodinaria. Su oído se había agudizado y también el tacto. No sabía que la vida pudiera tener tantos colores. Sin embargo, estas gafas no curan su enfermedad, sólo mejoran un poco su visión. Su albinismo, de tipo 1 (albinismo que afecta a los ojos, la piel y el pelo), lleva consigo problemas serios de pigmentación, también en los ojos.

Louise tendrá que luchar con todas sus fuerzas por superar muchos obstáculos. Entre ellos, el rechazo de los demás niños. Muchos niños albinos sufren las burlas de los demás. De ahí la importancia de educar en valores a los niños, de inculcarles el valor del respeto a las diferencias, el de la empatía y el de la tolerancia. Al fin y al cabo, todos los bebés ríen, lloran y se emocionan ante estímulos similares. Y si no, mira como Louis se conmueve al oír la melancólica canción que su madre le canta. 

Vídeo del bebé que llora al escuchar la canción de su madre