La sonrisa de un bebé al ponerse unas gafas

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Sólo aquellas personas que tengan problemas de visión podrán entender esto: lo maravilloso que es volver a ver de forma nítida. De repente, los colores son intensos. Las figuras dejan al fin de ser meros borrones. La vida es mucho más hermosa. 

Para Piper, la protagonista de esta historia, todo cambió el día en el que su madre le regaló unas preciosas gafas rosas. De repente descubrió el rostro de sus padres. Y su reacción, como no pudo ser de otra forma, fue de felicidad inmensa.

La sonrisa de Piper tras ponerse unas gafas y ver bien

Bebé con gafas

Recuerdo que cuando tenía miopía y antes de ponerme gafas, no era capaz de enfocar los ojos de las personas con las que hablaba. Sus ojos, eran sólo puntos negros en medio de un inmenso borrón de color carne. La vida era un cuadro impresionista de acuarelas que mezclaban formas y colores. Ducharse era un suplicio. Conseguía reconocer mediante el tacto los botes de champú o gel. Y la playa se transformaba en una trampa, una pesadilla. Con tantas personas como manchones sin forma pululando de un lado a otro... 

Volver a ver de forma nítida las formas y colores es un regalo que a veces olvidamos. Está claro que nunca sabemos valorar las cosas hasta que las perdemos. La cara de este bebé al poder ver al fin a sus padres, no tiene precio. 

Vídeo del bebé que ve por primera vez de forma nítida a sus padres al ponerse unas gafas

Piper se acostumbró a ver con problemas los objetos durante 10 largos meses. No era capaz de enfocarlos. Los contornos se desdibujaban en su retina y los colores eran mucho más tenues de lo normal. Pero llegó el momento de ponerle sus primeras gafas. Al principio, se negaba, pero su madre, Jessica Sinclair, de 26 años, consiguió ponérselas y... ¡¡la cara de felicidad del bebé habla por sí sola!! Por fin podía ver de verdad la cara de sus padres. Los objetos, los colores. Piper acababa de descubrir un maravillosos y fascinante mundo nuevo. 

Señales que indican que tu hijo no ve bien

Corregir los problemas de visión del bebé a tiempo es todo un reto para los padres. A veces no es tan fácil descubrir que tu hijo no ve de forma correcta. Y menos a edades tan tempranas. Pero sí podemos observar algunos síntomas de que algo no marcha bien. Será mejor que pidas cita con el oftalmólogo si descubres en tu hijo algunas de estas señales:

En bebés:

- No es capaz de diferenciar entre algunos colores.

- No sigue el rostro de sus padres.

- En seguida pierde el interés por lo que le estás explicando, aunque sea un juego.

- El iris y la pupila del ojo están mal alineadas.

- Si las pupilas tienen distinto tamaño o son borrosas.

- Le molesta mucho la luz.

En niños:

- Se pega mucho al texto cuando lee o escribe.

- Entrecierra o guiña los ojos  para enfocar.

- Se queja de dolor de cabeza e incluso de mareos.