Juegos mes a mes (de 0 a 36 meses) para que disfrutéis riendo
y sonriendo con vuestros hijos, educándoles con buen humor
en los tres primeros años. Es un libro personal e intransferible
para tu hijo, quien se convierte en el protagonista de los juegos.
Hay un espacio donde se pone su nombre y su fotografía, así
como páginas en las que puedes escribir acerca de los períodos
de desarrollo del bebé.
Dime aprendiz de brujo, ¿estás preparado para ampliar
tus conocimientos mágicos y desvelar los secretos que los
magos y los ilusionistas han acumulado desde tiempos inmemoriales?
Soy un brujo de más de seiscientos años y voy a compartir
contigo lo que he aprendido. Con este libro aprenderás increíbles
trucos de magia y fabulosas ilusiones ópticas, que convencerán
a los demás de que posees poderes mágicos como los
brujos, magos y prestidigitadores.
El pasatiempo favorito de los adultos ahora en versión infantil. Sin sumas ni restas. Sin hacer cálculos ni cuentas. Sólo se trata de descubrir los números que faltan en cada casilla.
¿Qué responsabilidad tenemos como padres sobre los juegos y juguetes de nuestros hijos? ¿Cómo les enseñamos a valorar lo que tienen? ¿Qué podemos hacer para mejorar su capacidad de juego? Nuestros hogares están cada vez más repletos de juguetes, pero lamentablemente esto no significa que la calidad del juego de niños y niñas se haya enriquecido de manera sustancial. Nos convencemos de que los niños de ahora ya no saben disfrutar: que si han perdido la ilusión por el juego, que si piden por pedir, que si sólo les interesan las videoconsolas... Pero, entonces, si nosotros somos los que estamos educando a nuestros hijos hoy... ¿qué es lo que tenemos que hacer?
Las autoras describen en este libro las características evolutivas de los niños y niñas en cada etapa de crecimiento y hasta la adolescencia, el tipo de juego que desarrollan, el tiempo y el espacio que necesitan y los juegos y juguetes que les hacen disfrutar y crecer. Y por supuesto nos hablan y describen también la actitud de los padres y educadores ante el juego.
Como continuación de Juegos para desarrollar la inteligencia del bebé y Juegos para desarrollar la inteligencia del niño de 1 a 2 años, ambos publicados en esta colección, Jackie Silberg presenta ahora, con el mismo rigor y espíritu creativo, nuevas y atractivas propuestas para jugar con nuestros pequeños. Los juegos y actividades recogidos en este libro estimulan la creatividad, la coordinación y la sociabilidad del niño o la niña, y al mismo tiempo pueden ayudarle a aprender a contar, a resolver problemas, a escuchar con atención o a seguir instrucciones. A partir de su dilatada experiencia en el asesoramiento a padres y madres con hijos pequeños, la autora presenta desde juegos para desarrollar el lenguaje o la imaginación hasta actividades al aire libre, pasando por juegos culinarios, con ositos de peluche o para disfrutar en el coche.
Jugar con un niño constituye una vivencia enriquecedora tanto para el pequeño como para el adulto, de la que no tiene sentido privarse alegando falta de tiempo. Mediante los juegos y canciones recogidos en este libro, maestros, padres o cualquier otra persona con niños a su cargo pueden convertir los momentos libres en una experiencia de aprendizaje divertida.
El 35 por ciento de los niños menores de cinco años padecen insomnio, es decir, plantan batalla a la hora de acostarse. Las consecuencias son tan evidentes en los niños que se vuelven irritables, inseguros y, a la larga, acaban teniendo problemas para relacionarse con los demás, en la escuela y con los padres, que ven cómo el agotamiento y los nervios acaban perjudicando su vida conyugal. Este libro explica cómo enseñarles a dormir bien desde el principio.
Los tiempos en que la cría y el cuidado de los bebés correspondían casi en exclusiva a las madres han pasado a la historia. Los varones tiene ahora un papel cada vez más activo, aunque en la mayoría de los casos no sepan muy bien cómo actuar, sobre todo cuando se trata del primer niño. Desconcertados, sin formación alguna ni experiencia previa, los hombres se lanzan a cambiar pañales, a preparar biberones y a atender las necesidades de sus hijos con las únicas guías de su intuición y de cuanto pueden copiar de las madres, auténticas expertas de generación en generación. Nadie les enseña nada.