Cómo hablar de sexo con los hijos

Cuándo y cómo hablar de sexo con los niños

Borja QuiciosPsicólogo educativo

La sexualidad es algo que forma parte de todas las personas. Los padres y las madres deben ser la figura que preste información, forme actitudes y valores sobre la identidad, las relaciones y la intimidad en sus hijos. La sexualidad abarca temas como el desarrollo sexual, la salud reproductiva, las relaciones interpersonales, el afecto, la intimidad, la imagen corporal y el género.

Los adultos nos sentimos inseguros desde el comienzo ya que no está muy claro cuándo tocar el tema, ni cómo hacerlo y aflora la incertidumbre sobre los conocimientos que se tienen, cuánta información ofrecerles a los hijos y qué es necesario enseñar y qué no. Aquí van algunos consejos para despejar todas tus dudas. 

Cuándo hablar de sexo con los niños

Padre habla con hijo

Lo mejor es empezar a hablar de sexo con nuestros hijos en los primeros años de su niñez, aunque teniendo en cuenta que se debe adecuar la información al nivel madurativo y su ritmo de aprendizaje y a las necesidades del pequeño.

Al principio puede resultar incómodo mantener estas conversaciones, por ello existen muchas y diferentes maneras de iniciar conversaciones sobre sexo y sexualidad. De hecho, se pueden presentar situaciones propicias para enseñar a tu hijo temas relacionados con el sexo continuamente y en cualquier lugar: durante el baño, cuando se da un embarazo en la familia, cuando vais de comprar, en el cine, viendo la tv, etc.

Los padres deben iniciar el proceso de educación sexual de sus hijos mucho antes de que los niños inicien este tipo de enseñanza en el colegio. Es muy usual que los niños hagan preguntas a cualquier edad debido a la curiosidad natural que tienen sobre el tema.

7 consejos para cuando los niños empiezan a hacer preguntas sobre sexo

Según la edad que tengan nuestros hijos hará un tipo de preguntas u otras. Por lo tanto, las respuestas deben adecuarse a la edad y a su personal desarrollo. Se tiene que tener en cuenta su grado de comprensión, su madurez intelectual y las inquietudes concretas que exprese, que son diferentes en cada uno.

Por ejemplo cuando la madre está embarazada un niño de 5 a 7 años de edad hará preguntas más complejas que uno de 3 o 4 años porque los primeros tratarán de comprender la conexión entre la sexualidad y la gestación del bebé y los de 3 años se quedarán satisfechos con menos explicaciones. Lo importante es la actitud del adulto frente a las preguntas que hacen los niños. Esto facilitará mucho la situación:

1. El adulto debe procurar no parecer avergonzado ni tener una actitud muy seria hacia el tema

2. Se debe ser breve. Contestando con términos sencillos que entienda el niño. El niño de 4 años no necesita saber los detalles que necesitará el de 9 años.

3. No reírse de lo que pregunta en niño. Puede sentirse avergonzado.

4. Habrá que repetir las cosas. El niño seguirá preguntando.

5. Fijarse en la actitud del niño al recibir la respuesta.

6. Usar el nombre propio de cada parte del cuerpo.

7. Si como adultos nos incomoda hablar de estos temas. Pedir ayuda a un familiar para que lo haga por nosotros.

La importancia de hablar con hijos sobre sexo

Los niños y jóvenes tienen confianza con sus padres a la hora de hablar de sexo porque creen en la comunicación que hay con ellos. Hablar de manera abierta de todos los temas que van surgiendo, escuchar diferentes puntos de vista por parte de las figuras adultas de la familia o tratar los temas con profundidad a su debido tiempo contribuyen a ello.

Vivir esta experiencia desde la confianza en la comunicación con los padres marca una gran diferencia. Desde esa seguridad los padres podrán construir relaciones sólidas con sus hijos y fijarles expectativas y límites claros. Así podrán ayudar a reducir las posibilidades a contraer Enfermedades de transmisión sexual cuando son más mayores, a prevenir el embarazo en la adolescencia y, sobre todo, asegurar de que llevan una vida sana y gratificante.