Diagnostico y tratamiento del cáncer infantil

El cáncer infantil se puede curar si es detectado a tiempo

El cáncer infantil tiene un buen pronóstico cuando se diagnostica en su fase inicial. Si se detecta en una fase temprana, el tratamiento de la enfermedad resulta más efectivo, aumentando así las posibilidades de curación de los niños.

El cáncer infantil se puede curar en la mayor parte de los casos, si es detectado a tiempo. El desconocimiento de las causas del cáncer en la infancia confunde muchos de los síntomas de la enfermedad al ser interpretados, en ocasiones, como dolencias infantiles comunes. El cáncer en los niños se extiende rápidamente, motivo por el que es tan importante un diagnóstico precoz y un tratamiento efectivo, que aumente las probabilidades de que el niño sobreviva y lleve una vida activa y productiva.

Diagnóstico del cáncer en niños

Diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil

Las pruebas diagnósticas para detectar el cáncer en un niño son numerosas, algunas molestas y otras más complejas, pero todas ellas necesarias para determinar el tipo de cáncer que padece, su localización, tamaño y evolución. Estas pruebas sirven para determinar el tipo del tumor, y conocer cuál es la extensión de la enfermedad. Analíticas de sangre, estudios radiológicos y biopsias son algunas de estas pruebas. Sólo a partir de ahí se podrá establecer el tipo de tratamiento más adecuado en cada caso. 

El tratamiento para el niño enfermo de cáncer

Es recomendable que el tratamiento del cáncer para los niños se ejecute en hospitales especializados en oncología pediátrica, por las adecuadas instalaciones y personal especialmente preparado.

Los tratamientos más utilizados son la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia y, en casos especiales, el trasplante de médula ósea.

1. La cirugía se utiliza normalmente para la extracción de un tumor.

2. La quimioterapia se emplea para la destrucción de las células cancerosas, mientras la radioterapia suele ser empleada junto a otras técnicas para combatir la enfermedad a través de radiaciones de alta energía.

El tipo de tratamiento que será empleado, dependerá de la clase de cáncer que tenga el niño. Hay casos en que con solo la cirugía es suficiente, y otros en los que se emplea todos las modalidades. Los efectos secundarios existen y deben ser controlados, en lo posible, por el médico. La quimioterapia, por ejemplo, suele provocar la caída del pelo o la aparición de llagas en la boca. De todas formas, gracias a los avances terapéuticos en los tratamientos, la mayoría de los niños con cáncer se curan.

A parte del especialista en oncología infantil y del personal de apoyo, en muchos casos, suelen acompañar al niño un psicólogo y, en casos especiales, un fisioterapeuta. El niño necesitará no solo de medicina sino de apoyo psicológico. Hay que apoyarle en todos los sentidos. Mantener al niño siempre animado y asistido le dará más fuerza para superar cualquier problema.