Hace ya años que apenas recibo
felicitaciones de Navidad por correo ordinario; en su lugar, recibo correos electrónicos con
fotos de los peques de mis amigos o familiares "apañadas" con Photoshop, o incluso enlaces a
páginas web donde se puede encontrar de todo: duendes que bailan a casas montañesas bajo el cielo estrellado de invierno; parece ser que los
christmas de Navidad han perdido la personalización y el atractivo que tenÃan cuando éramos pequeños.