No es de un día para otro que los bebés empiezan a caminar. Antes de dar
sus primeros pasitos, el bebé empezará primero
a gatear o arrastrarse, luego se pondrá de pie, intentará mover las piernas agarrándose en los muebles, se caerá algunas veces, caminará con las puntas de los pies aferrado a vuestras manos, y cuando alcance el equilibrio que tanto necesita y desea, caminará libre y solo.