La vida de Andrés, de 7 años, cambió totalmente desde que su
hermano Javier nació. Es más, Javier le salvó la vida. Todo eso gracias a la decisión de sus padres de tener otro hijo a través de una
reproducción asistida y tratamiento genético, y a la medicina que logra con éxito salvar la vida de Andrés, con el trasplante de sangre del cordón umbilical de Javier.