Si tuviéramos que poner en una balanza lo bueno y lo malo de estar embarazada, acabaríamos con un buen número de cosas a ambos lados, aunque sin duda, todas coincidiríamos en que, aún en igualdad de condiciones, siempre pesa más lo bueno.
El embarazo, en cuanto a los cambios que provoca en el cuerpo de la madre, no pasa factura sólo a las mujeres. A medida en que los meses del embarazo avanzan, los papás también aumentan de peso y cambian algunas formas. Este es el resultado de un estudio realizado en Australia.
No sabéis lo que he oído ya de historias sobre los antojos de la mujer embarazada. Hay unas que son comprensibles, pero hay otras que ya no se lo cree ni el bebé que está por nacer. Me refiero a lo que dicen que cuando la mujer tiene capricho por algún alimento, deberá consumirlo o de lo contrario el bebé nacerá con alguna mancha en su cuerpo.