El abandono definitivo de la
lactancia es un asunto de gran peso emocional para la madre y para el bebé. No sé a vosotras, pero a mà siempre me ha dado mucha
tristeza perder definitivamente el vÃnculo tan estrecho y cercano que establecemos con nuestro pequeño mamador, no por pensar que voy a privarle de algo importante para él, sino por un sentimiento de pérdida del
sentimiento Ãntimo y amoroso que se establece entre nosotros durante la lactancia.