Todo cambia en una casa cuando los
niños están de vacaciones. Hay más ruidos, y es muy normal que se vean zapatos,
juguetes, papeles,... dispersos por toda la casa, un "territorio" no siempre preparado para evitar que los pequeños estén alejados de los desagradables
accidentes. Por esta razón, extremar el cuidado en la casa es la manera más efectiva para evitarlos.