Unos de los gritos de guerra más habituales entre los niños y que, en numerosas ocasiones, desgastan la paciencia de sus padres y destruyen la
armonÃa entre hermanos es el ya conocido: "¡Mamá, Javier me ha quitado mis pinturas!" O bien, "¡MarÃa no me deja la muñeca!". En las quejas, palabritas como yo, mi, me, conmigo... siempre se repiten. ¿Es normal que mis hijos sean tan posesivos?, ¿por qué parece que consideran que lo suyo es suyo y lo de los demás también?