La falta de tiempo, el uso masivo de las nuevas tecnologías y la gran oferta de productos manufacturados, están cambiando
la dieta alimentar de los niños. Hay menos calidad y más rapidez a la hora de comer. Según un experto en dieta atlántica, el consumo de chucherías o de bebidas azucaradas puede hacer con que los niños aumenten unos 4 kilos de peso al año.