Puede ser pleno
invierno, pero a muchos bebés les dará igual, tendrán el deseo irrefrenable de quitarse los
zapatos, calcetines..., y chuparse el
pie si les viene en gana. Andar descalzos por casa, probarse los zapatos de tacón de mamá o, ante el desconcierto de todos, quedarse totalmente desnudos. ¿Qué divertido es esto de desnudarse y jugar a ser
independientes?