Este viernes el mundo despide a una persona que hizo verdaderos "milagros" en una de las regiones más pobres y áridas de la India, Anantapur. Dedicó sus últimos 40 años de vida en construir escuelas, hospitales y viviendas para los más pobres. Fallece a los 89 años de edad dejando apadrinados a más de 135 mil niños, y
un programa que ya ha beneficiado a casi diez mil personas.