Leyendo una entrevista con Sergi López, actor de la película
El laberinto del fauno, en la que dijo que a su hijo le gustaría ser
futbolista, y su hija cuidar de niños o ser actriz, me hizo pensar que las afinidades y los intereses de los niños y de las niñas poco cambiaron en los últimos años. Hasta los diez años mi hija siempre nos dijo que quería ser profesora. Ahora, quiere ser actriz. Bueno, todavía le queda.