Dice un refrán que "quien canta sus males espanta". Y yo dirÃa que quien sólo escucha una música también se viste de buen humor frente a las adversidades. ¿A quién no le gusta la música? Los sonidos de
la música tranquilizan a los pequeños, les invitan a mover sus cuerpos y, según un estudio, los niños que estudian música desarrollan, a la vez,
capacidades para la matemática.