Se puede diagnosticar e incluso prevenir la muerte súbita del lactante, pero todavía no se sabe el por qué ocurre. Sigue siendo la causa principal de muerte de
lactantes entre un mes y un año de edad, y un misterio para los expertos. Gracias a los esfuerzos de prevención determinados por distintas organizaciones, los casos de este síndrome se han reducido, pero continúan causando un profundo dolor a muchos padres y familias.