Mí corazón todavía está sobrecogido y conmocionado. El accidente en la terminal 4 del aeropuerto de Madrid me hizo pensar en la gran cantidad de familias que han desaparecido, que están rotas y desmembradas, padres sin hijos, hijos sin padres, gente sin poder y sin querer ver y aceptar lo que está viviendo, una triste realidad. Para un adulto ya es difícil encarar la situación, y me imagino qué ocurre con los niños, con estos seres que todavía no conocen muchas razones, que apenas han tenido experiencias en sus cortas vidas. Qué pasa con estas criaturas que día a día nosotros los padres intentamos defenderles del dolor y sobreprotegerles, en algunos casos.
¿Cómo explicarles una tragedia, una pérdida, una muerte?