Sin duda, no existe nada más pleno y mágico que la sonrisa de un niño. No es nada fácil sacar una sonrisa y vestir de ilusión a un niño que está enfermo, y encima si este
niño se encuentra ingresado en un hospital. Sin embargo, hay gente que se empeña y lo consigue, y para ellos me quito el sombrero.