Tras las
vacaciones, se inicia la cuesta arriba hacia la rutina, la organización, los compromisos, gastos, el cambio de estación, y parece ser que todo nos requiere más arranque y
síndrome pos vacacional, y para que la vuelta de las vacaciones no se convierta en un obstáculo insalvable, es necesario afrontar a todo con energía y actitud positiva. La
alimentación en este caso juega un importante papel.