En mi cole había un niño que tartamudeaba. Tartamudeaba tanto que parecía a veces que se estaba burlando de los demás. Me impresionaba su dificultad para gesticular con fluidez las palabras, y muchas veces intentaba ayudarlo completando la palabra que intentaba decir. Los expertos sobre el
tartamudeo infantil dicen que eso es un error. Y además, revelan que el
bilingüismo infantil puede llevar el niño a tartamudear.