Cuando un
bebé nace prematuramente, es decir, al menos a las tres semanas antes de la fecha prevista, muchos de sus órganos y sistemas no se encuentran maduros. Es un bebé que puede tener problemas en su ritmo cardíaco, dificultades respiratorias, circulatorias y renales, presentar bajo peso, y encontrarse más propenso a sufrir
enfermedades o incluso a no sobrevivir.